Algo de ambientación histórica

Un juego de rol inspirado en la cultura nórdica escandinava donde la magia, las leyendas y los monstruos mitológicos se funden perfectamente en un contexto histórico.

Algo de ambientación histórica

Notapor wearegonnadie » Vie, 04 Nov 2011 14:32

Primero el HAVAMAL o discurso del altísimo (Odin) que contiene una serie de normas/consejos para vivir desde la perspectiva de Odin. Es una especio de texto "sagrado" (sin pertenecer a liturgia alguna) o de referencia.

HAVAMAL
(El discurso del Altísimo)

I
(El discurso del Altísimo)

Todos los umbrales, antes de avanzar,
deben mirarse,
deben vigilarse,
pues nunca se sabe qué enemigos
se sientan en los bancos.

¡Salud a quienes dan! Un huésped ha entrado,
¿dónde ha de sentarse?
Mucha prisa tiene quien junto al hogar
quiere mostrar su fama.

Fuego necesita el que ha entrado
con las rodillas heladas;
comida y ropas precisa ese hombre
que viajó por las montañas.

Agua necesita el que viene al festín,
toalla y bienvenida;
buen talante, si lo puede haber,
y silencio atento.

Arte necesita quien mucho viajó,
fácil resulta en casa;
risible resulta aquel que no sabe
y se sienta entre sabios.

De su sabiduría no hay que jactarse,
los juicios hay que cuidar,
el que es sabio y reservado regresará a su casa,
desgracia no alcanza al sabio;
nunca encuentra el hombre amigo más fiel
que una gran inteligencia.

El huésped precavido que llega al banquete,
que calle y escuche;
sus oídos escuchan, sus ojos observan,
así atiende el hombre sabio.

Siempre es feliz quien por sí mismo tiene
alabanza y saber en su vida;
porque mal consejo se recibe menudo
del pecho de otros.

No hay carga mejor, para el que viaja,
que una gran inteligencia;
es la mejor riqueza, parece, en tierra extraña,
de la miseria protege.

No hay carga mejor, para el que viaja,
que una gran inteligencia;
es la peor vitualla para los caminos
una ansia excesiva de licor.

No es tan buena, como buena dicen que es,
la cerveza para el hombre;
pues menos cuida cuanto más bebe
el hombre sus juicios.

Garza llaman del olvido la que se cierne en los banquetes,
roba a los hombres su juicio;
por las plumas de ese ave yo fui engrillado
en la mansión de Gunnlöd.

Embriagado estuve, estuve borracho,
donde el sabio Fjalar;
la mejor bebida, pues después recobre
el juicio cada uno.

Silencioso y reflexivo será el hijo del jefe,
y audaz en la lucha;
alegre y contento estará cada uno
hasta que llegue la muerte.

Un hombre apocado cree vivirá siempre
si evita el combate;
pero la vejez no le dará tregua
aunque el dardo no le alcance.

Abre el tonto grande ojos al llegar de visita,
farfulla o está abatido;
y si enseguida le dan un trago
ya tiene buen juicio.

Tan sólo sabe el que mucho viajó
y ha marchado mucho,
con qué juicio rige cada uno
que es sabio y sapiente.

Se contenga con la jarra, se modere con el hidromiel,
hable si es preciso, o calle;
de torpeza nadie te acusará
si vas pronto a dormir.

Un hombre glotón, si no tiene buen juicio,
come y arruina su vida;
a menudo es risible, cuando llega entre sabios,
por su estúpida panza.

Bien saben las reses cuándo han de ir a casa,
y dejan los pastos;
pero el estúpido no sabe jamás
la medida de su panza.

Un hombre miserable, y el de mala entraña,
se ríe de cualquier cosa;
mas no sabe, y lo habría de saber,
que tachas no le faltan.

Un hombre inculto vela la noche entera
pensando en cualquier cosa;
así, está agotado al llegar la mañana,
su miseria sigue igual.

Un hombre ignorante cree que son amigos
los que ríen con él;
lo que no sabe es que hablan mal de él
si se sienta entre sabios.

Un hombre ignorante cree que son amigos
los que ríen con él;
entonces sabe, cuando llega al thing,
que pocos hablan por él.

Un hombre ignorante lo cree saber todo,
si está en sitio tranquilo;
lo que no sabe es que ha de responder
si le ponen a prueba.

Un ignorante que va entre los hombres
mejor es que calle;
nadie sabrá que no puede nada
a menos que hable en exceso.

Sabio se estima quien sabe preguntar
y lo mismo hablar;
nunca ocultan los hijo de los hombres
lo que entre los hombres pasa.

Dice estupideces el que nunca calla,
y necias palabras;
la lengua desatada, si no se la refrena,
suele hablar contra sí.

Por objeto de burla no hay que tomar a otro
cuando llega al banquete;
no sabe bien el que en festín se mofa,
si se burla de enemigos.

Muchos hombres son amables entre sí
pero en el festín pelean;
discordia entre hombres siempre existirá,
riñen huésped contra huésped.

Comida temprana debe hacerse siempre
si no se va al festín;
se siente y está ocioso quien se encuentra hambriento,
y poco quiere conversar.

Gran desvío lleva hasta el enemigo,
aunque viva en el camino;
pero hacia el buen amigo conducen atajos
aunque haya ido lejos.

Hay que marcharse, no ha de estar el huésped
siempre en un lugar;
lo dulce se hace odioso si se siente largo tiempo
en los escaños de otro.

El hogar es mejor, aunque sea pequeño,
en casa se es el rey;
tener sólo dos cabras y una mala cabaña
es mejor que mendigar.

El hogar es mejor, aunque sea pequeño,
en casa se es el rey;
sangra el corazón de quien debe limosnear,
a toda hora, la comida.

De las armas no hay, en el campo,
que alejarse un paso;
pues nunca se sabe cuándo, en el camino,
se precisará la lanza.

Nunca hallé un dadivoso o pródigo en la comida
que no aceptara un regalo,
o que el dinero nunca…(verso incompleto)
se precisará el pago.

El dinero que se ha recibido
preciso es aceptarlo,
se guarda para el odiado lo destinado al querido,
las cosas son peor que pensamos.

Con las armas y las telas se alegrarán los amigos,
es siempre lo que más luce;
quien regala, quien corresponde, serán amigos más tiempo,
si es que el tiempo lo permite.

Del amigo hay que ser amigo,
dar regalo por regalo;
risa por risa tendrán los hombres,
mas falsedad por mentira.

Del amigo hay que ser amigo,
de él y sus amigos;
mas de su enemigo nadie habría de ser
amigo del amigo.

Sabes, si un amigo tienes, en el que confías,
y quieres que te haga bien:
tu juicio ligarás al suyo, os haréis regalos,
y mucho os visitaréis.

Si tienes otro en quien no confías
mas quieres que te haga bien:
dulcemente le hablarás, pensando lo contrario,
darás por falsedad mentira.

Para otro aún en que no confías
y sospechas su talante:
con ellos reirás pero fingiendo,
tal dádiva por su don.

Joven fui en tiempos, fui por ahí yo solo,
y me perdí en los caminos;
rico me sentí cuando encontré a otro,
es un hombre el gozo de otro.

Los guerreros, los bravos, son quienes mejor viven,
rara vez se angustian;
mas el apocado teme a cualquier cosa,
recela engaño en todo don.

Mis ropas las di en el campo
a dos hombres de leña;
viriles se sintieron vestidos así,
se avergüenza el desnudo.

Se pudre el pino joven que en el páramo se alza,
corteza y hojas le faltan;
así es el hombre que nadie ama,
¿para qué seguir viviendo?

Más caliente que el fuego arde entre malos amigos
la paz, cinco días;
pero luego se apaga al llegar el sexto,
peor va aún la amistad.

Sólo grandes no han de ser los regalos,
puede el pequeño provocar elogios;
con media hogaza o una copa casi vacía
conseguí un camarada.

Pequeñas orillas a pequeños mares,
pequeño es el juicio del hombre;
porque no todos son de igual hechura,
a medias está toda edad.

Sabio a medias ha de ser cada uno,
nunca sabio en exceso,
pues el alma del sabio rara vez está alegre
si es sabio en demasía.

Sabio a medias ha de ser cada uno,
nunca sabio en exceso;
su destino nadie lo prevea,
y su alma no tendrá penas.

La antorcha de antorcha arde hasta quemarse,
la llama prende en la llama;
el hombre al hombre conoce por sus palabras,
por sus simplezas al simple.

Pronto se levante quien de algún otro quiera
el dinero o la res;
no suele el lobo acostado conseguir su tajada,
ni un triunfo el hombre dormido.

Pronto se levante quien pocos obreros tenga
pero cuide su trabajo;
en mucho se atrasa quien duerme hasta tarde,
será rico el activo.

De astillas secas y cortezas del cañizo
sabe el hombre la medida;
y de la madera que pueda bastar
para el tiempo o la estación.

Lavado y ahíto va el hombre al thing, aunque
vaya mal vestido;
de sus calzas y zapatos nadie se avergüence,
ni de su caballo, aunque no sea bueno.

Está triste y abatida cuando llega al mar
el águila, en la antigua mar;
así el hombre se encuentra entre otros
con pocos valedores.

Preguntará y responderá a todo el que es sabio
quien quiera le llamen sagaz;
que sólo uno lo sepa, que no haya otro más,
si son tres, lo saben todos ya.

De su poder cada hombre sagaz
use con templanza;
se descubre, al ir con los sabios,
que nadie es el mejor.

Por las palabras que uno dice a otro
suele recibirse un pago.

Demasiado pronto llegué a muchos sitios,
tarde en exceso a otros;
la cerveza, ya bebida, o aún no preparada,
mal suele encajar el enojoso.



Aquí y allá me habrían convidado
si no precisara yo comer
o si dos tajadas tuviera el fiel amigo
y no una que comí.

El fuego es lo mejor, piensan los hombres,
y la luz del sol;
y la salud, si se consigue,
viviendo sin tacha.

No hay hombre tan mísero aunque enfermo esté,
se es feliz por los hijos;
otro por los parientes, otro por sus riquezas,
otro por sus buenas obras.

Mejor es la vida que el estar muerto,
siempre es del vivo la vaca;
vi un fuego encendido en casa del rico,
fuera, ante la puerta, un muerto.

El cojo monta a caballo, el manco guía la reata,
el sordo lucha y es útil;
mejor ser ciego que incinerado:
a nadie sirve un cadáver.

Un hijo es mejor, aunque nazca tarde,
tras que el hombre muera;
rara vez una lápida se alza en el camino
si no la erigió el hijo.

Dos son la hueste de uno, la lengua corta la cabeza,
en cada manto sospecho una mano.

Se alegra en la noche quien confía en su avío;
estrecha es la bancada,
cambiante la noche de otoño,
mucho varía el tiempo en cinco días,
más aún en un mes.

No sabe aquél que nada sabe
que a muchos estropea el dinero;
un hombre es rico, otro, es pobre,
a nada hay que culpar.

Muere la riqueza, mueren los parientes,
igual morirás tú;
pero la fama no muere nunca
en buena la tiene.

Muere la riqueza, mueren los parientes,
igual morirás tú;
sólo una cosa sé, que nunca muere:
el juicio sobre cada muerto.


Los establos vi llenos de los hijos de Fjultung,
y ahora llevan bastón de mendigo;
así es la riqueza, como un guiño del ojo,
el más voluble amigo.

A un hombre ignorante, si llega a conseguir
riqueza, o placer con una dama,
le crece su arrogancia, más nunca su saber,
le aumenta aún su necedad.

Bien está probado, si interrogas las runas
de origen divino
que hicieron los dioses,
que tiñó el thul supremo,
mejor será callarse.

Alabar el día de noche, a la mujer ya incinerada,
a la espada ya probada, a la doncella ya casada,
al hielo ya atravesado, a la cerveza ya bebida.

Con el viento hay que talar, y remar con el buen tiempo,
hablar de noche a la moza: muchos ojos tiene el día;
el barco debe singlar y el escudo, proteger;
para los tajos, la espada, para los besos, la doncella.

Junto al fuego hay que beber y en el hielo patinar,
comprar el potro flaco y la espada enmohecida,
el caballo medra en casa, y el perro en el hogar,


II
(Primera noticia de Odín)

Palabras de doncella nadie ha de crecer,
ni tampoco de casada;
pues en rueda giratoria su corazón se creó,
con la inconstancia en el pecho.

El arco que se quiebra, la llama que arde,
el lobo que aúlla, el cuervo que grazna,
el cerdo que gruñe, el árbol sin raíces,
a ola que crece, la olla que cuece,

el dardo que vuela, la onda que cae,
el hielo de una noche, la serpiente enroscada,
la charla en cama con mujer, o la espada rota,
el juego del oso o un hijo del rey,

el cordero enfermo, el esclavo voluntario,
buenas palabras de völva, el cadáver reciente,

el campo recién sembrado: que en eso nadie crea,
ni muy pronto en el hijo;
decide en el campo el tiempo y en e hijo la razón,
son dos cosas peligrosas.

El asesino del hermano, si en el camino lo hallamos,
la casa a medias quemada, el caballo muy veloz
- de nada sirve corcel con la pata quebrada-,
nunca confíe tanto el hombre que en todas las cosas crea.

Pues la paz con las mujeres que hablan con falsedad
es montar corcel sin bridas sobre hielo resbalante,
caballo alegre y aún joven, todavía mal domado,
o bogar con viento en popa en un buque sin timón,
o refrenar con la mano un reno en talud mojado.

Con claridad hablo pues sé bien las dos cosas:
muda el hombre su humor con la dama,
las más bellas palabras decimos sin pensarlas,
se engaña así el juicio del sabio.

Bellamente hablará y ofrecerá riquezas
quien quiera amor de dama,
alabará el cuerpo de la clara muchacha,
recibe amor quien ama.

Reprochar el amor nadie debería
a otro, jamás;
conmueven al sabio, no conmueven al necio,
los rostros del amable color.


Nunca nadie debe a otro reprochar
lo que a tantos sucede;
en tonto al sabio, así vuelve a los hombres
el ardiente deseo.

El espíritu sabe qué hay junto al corazón,
solo está con su amor;
no hay peor dolencia para el hombre sabio
que el estar contento consigo.

Bien lo comprobé allí en los juncares
esperando a mi amor;
carne y corazón me era la sabia doncella,
aunque aún no la tenía.

La virgen de Billing encontré en el lecho,
clara como el sol, durmiendo;
placeres de príncipe pensé que no habría
si no era gozar aquel cuerpo.

“Y al atardecer vendrás, Odín,
para hablar con la muchacha;
malo será el hado a menos que acordemos
lo que hemos de hacer.”

Renuncié entonces - me creía amado-
a mi cierto deseo;
pues pensaba que podría tener
su amor y su gracia.

Así llegue entonces cuando estaban despiertos
los valiosos guerreros todos;
con luces ardientes y hachas encendidas
supe así la peligrosa senda.

Y en la madrugada cuando allí volví
dormían en la casa;
una perra sólo hallé, de la buena mujer,
atada a su cama.

Muchas buenas mozas, si se observa bien,
son falsas con el hombre;
así lo comprobé cuando yo quise
conquistar a la insidiosa;
todas las desgracias me causó la sabia hembra,
nada logré de la dama.

III

(Segunda noticia de Odín)

Esté alegre el hombre en casa, y contento con su huésped,
despierto es preciso ser;
cuidadoso y locuaz si quieres se sabio,
y mucho hablar de lo bueno;
gran estúpido se llama el que apenas puede hablar,
cosa es propia de ignorantes.

Al viejo gigante visité, y ahora he regresado,
apenas pude allí estar callado;
muchas palabras dije en mi provecho
en las salas de Suttung.

Gunnlöd me dio a beber, sentada en asiento de oro,
de su precioso hidromiel;
mala recompensa yo le di por ello,
por su sincero corazón,
por su profundo amor.

Por la boca de Rati mandé hacer un lugar,
y raer las rocas;
arriba y abajo estuve en las sendas de los trolls,
arriesgué así mi cabeza.

A la que bien conseguí bien he gozado,
de poco carece el sabio;
porque Ódrerir ahora ha subido
al viejo hogar de los príncipes.

Yo ahora dudo que hubiera salido
del recinto de los trolls
sin gozar a Gunnlöd, la buena mujer,
en cuyos brazos estuve.

Al día siguiente fueron los trolls de escarcha
a interrogar al Altísimo, en la sala del Altísimo;
a Bölverk preguntaron si llegara entre los dioses
o si Suttung le había inmolado.

Juró Odín sobre el anillo, así creo que lo hizo,
¿qué creer ahora de sus palabras?
Suttung, engañado quedó tras el banquete,
quedó Gunnlöd llorosa.


IV

(Discurso de Loddfáfnir)

Tiempo es de hechizar en el trono del thul,
en la fuente de Urd;
vi y callé, vi y pensé,
oí los dichos de los hombres;
a las runas oí hablar, no callaron sus consejos,
en el templo del Altísimo, junto al templo del Altísimo;
oí hablar así:

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
de noche no te levantes si no has de vigilar
o un lugar buscar afuera.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
de una hechicera no duermas en el regazo,
no te enlace con sus miembros.

De esa forma hará que ya no te ocupes
del thing ni lo que dice el rey;
no quieres comida ni alegrarte con nadie,
vas preocupado a dormir.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
si en el monte o el fiordo precisas viajar
haz buena comida.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
a un hombre malo nunca dejarás
saber tus desdichas;
porque de malo nunca obtendrás
pago por tu buen deseo.

Ferozmente mordido he visto a un hombre
por las palabras de mala mujer;
la lengua engañosa provocó su muerte
sin haber motivo cierto.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
sabes, si un amigo tienes en quien confías
ve a verle a menudo;
pues crecen arbustos y altas hierbas
en senda que nadie pisa.
Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
a un hombre bueno atráelo con charla amable,
usa bunas arte mientras vivas.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
con tu amigo no seas tú el primero
nunca, en la ruptura;
la pena mata el corazón si a nadie puedes decir
todo aquello que piensas.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
nunca habrás de discutir
con un simio ignorante;

pues el hombre malo nunca has de obtener
buena recompensa;
pero el hombre bueno puede convertirte
en preciado y alabado.

Es propio de la amistad el que diga cada uno
todo lo tienen en mientes;
todo es mejor que ser mentiroso;
no es amigo de otro quien siempre le asiente.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
nunca digas tres insultos a hombre alguno peor que tú;
a menudo el mejor cede
cuando le ataca el peor.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
zapatero no seas ni fabriques dardos
si no es para ti mismo;
si son malos los zapatos o si el dardo está torcido
es que te desean mal.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
cuando veas llegar el mal di siempre que el mal es tuyo,
no des tregua al enemigo.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
contento con el mal no ha de estar nunca,
alégrate del bien.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
mirar hacia arriba no debes, en la lucha,
- cobardes como puercos se vuelven los hombres -,
que tu mente no embrujen.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
si quieres buena mujer invitar a amable charla
y conseguir su favor
has de hacer bellas promesas y has de mantenerlas bien,
nadie deja el bien logrado.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
prudente te aconsejo ser mas no prudente en exceso;
más prudente en el licor y con la mujer de otro,
y en una tercera cosa: no te engañen los ladrones.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
en burla ni mofa nunca has de tomar
a huésped ni a viajero.

A menudo no saben los que dentro se sientan
qué clase de hombre es el que llega;
no hay hombre tan bueno que no tenga tacha,
ni malo que a nada sirva.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
del supremo thul nunca te rías,
bueno es a menudo lo que dicen los viejo:
dicen pieles cuarteadas palabras muy juiciosas,
las que cuelgan… (verso incompleto)
y se mecen entre pergaminos
y basculan entre bellacos.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo,
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
del huésped no te burles ni lo eches por la puerta,
con los pobres sé bueno.

Fuerte el travesaño será que se desliza
para abrir a todos;
da limosna si no, te llegarán
muchos males al cuerpo.

Te aconsejamos, Loddfáfnir, que tomes el consejo
te hará bien, si lo tomas,
te será bueno, si lo sigues:
cuando bebas cerveza lama la fuerza de la tierra,
pues la tierra cura la embriaguez y el fuego la epidemia,
el roble el estreñimiento, grano de trigo el mal ojo,
- la luna invoca contra el odio –
el pasto el mal del ganado, y las runas la desgracia,
se lleva el suelo la riada.


V

(Historia de las runas de Odín)

Sé que colgué del árbol azotado por el viento
nueve noches enteras,
herido por la lanza, entregado a Odín,
yo mismo a mí mismo,
de aquel árbol del que nadie sabe
el origen de sus raíces.

Pan no me dieron ni cuerno de bebida,
hacia bajo miré;
cogí las runas, gritando las tomé,
y entonces caí.

Nueve cantos supremos me enseñó el bello hijo
de Bölthur, padre de Bestla,
y un trago bebí del precioso hidromiel
derramado en Ódrerir.

Empecé así a germinar y a ser sabio
y a crecer y a sentirme bien;
una palabra dio otra, la palabra me llevaba,
un acto dio otro, el acto me llevaba.

Runas descubrirás e interpretarás los signos,
signos muy grandes,
signos muy potentes
que tiñó el thul supremo
e hicieron los dioses
y grabó el creador de los dioses.

Odín entre los Aesir y entre los Elfos Dáin,
Dvalin entre los gnomos,
Asvid entre los trolls,
yo mismo grabé las runas.

¿Sabes cómo grabarlas? ¿sabes cómo interpretarlas?

¿sabes cómo teñirlas? ¿sabes cómo probarlas?
¿sabes cómo pedir? ¿sabes cómo sacrificar?
¿sabes cómo ofrecer? ¿sabes cómo inmolar?

Mejor no preguntar que en exceso preguntar,
siempre haya pago para el don;
mejor no ofrecer que en exceso ofrecer.
Así grabó Thund antes de surgir los pueblos;
luego se levantó cuando regresó.

VI

(Serie de conjuros)

Conozco estos conjuros, mujer de rey no los sabe,
ni los hijos de los hombres;
ayuda se llama uno y ayudarte podrá
en los pleitos y las penas y en las duras desdichas.

Sé el segundo, que los hombres precisan
si quieren saber curar.

Sé el tercero, si mucho necesito
atar a mi enemigo;
la espada hago roma de mi adversario,
no muerden sus armas o sus ardides.

Sé el cuarto, si me ponen los guerreros
ligaduras en los miembros:
de esta forma canto si me quiero marchar,
se sueltan de mis pies los hierros
y de mi cuello la argolla.

Sé el quinto, si hacia mí veo volar
un dardo entre las huestes:
no vuela con tal fuerza que no lo pueda para
tan sólo con mi mirada.

Sé el sexto, si un hombre me hiere
con una raíz:
y a este hombre que busca mi mal
le persigue el dolor, y no a mí.

Sé el séptimo, si veo la alta llama
en la sala entre los bancos:
no es tan grande su ardor que no me pueda proteger,
para ello canto un hechizo.

Sé el octavo, que a todos es
útil para seguir:
cuando crece el odio entre los hijos del rey
puedo enseguida calmarles.

Sé el noveno, si necesidad me acucia
de proteger el viaje de mi ave:
el viento apaciguo sobre las olas
y calmo el mar todo.

Sé el décimo, si veo brujas
volar por el aire:
hago de tal forma que vuelan descarriadas
no encuentran su propia forma,
no encuentran su propio juicio.


Sé el undécimo, si debo a la batalla
llevar a mis viejos amigos:
canto sobre el escudo y ellos avanzan poderosos,
indemnes, al asalto,
indemnes, del asalto,
escapan indemnes.

Sé el duodécimo si veo en un árbol
oscilar un cuerpo ahorcado:
así grabo y tiño las runas,
para que el hombre vuelva
y venga a hablar conmigo.

Sé el décimo tercero, si es que a un joven debo
rociar con el agua:
nunca caerá aunque vaya al combate,
no perecerá ante las espadas.

Sé el décimo cuarto, si debo ante los hombres
enumerar los dioses,
de Aesir y Elfos sé todas las cosas
pocos sabios lo saben.

Sé el décimo quinto que Thjódrörir cantó,
el gnomo, ante las puertas de Delling:
fuerza conjuró a los Aesir y a los Elfos, fama,
don de vidente a Hroptatýr.

Sé el décimo séptimo, que con dolor me rechaza
la joven doncella.

Que estos conjuros puedan, Loddfáfnir,
servirte largo tiempo;
te sean buenos si los sigues,
útiles si los tomas,
provechosos si los aceptas.

Sé el décimo octavo el que nunca digo
A doncella ni a mujer casada
- es mucho mejor que sólo uno lo sepa;
se acerca el fin de los conjuros –
sino sólo a aquella que me toma en sus brazos
o a la que es mi hermana.

Dicho está el discurso del Altísimo en el palacio del Altísimo,
muy provechoso para los hombres,
tan provechoso para los gigantes;
salud al que los diga, salud al que los sepa,
aprovechen al que los use,
salud a quienes oigan
wearegonnadie
 
Mensajes: 144
Registrado: Jue, 24 Mar 2011 18:00

Re: Algo de ambientación histórica

Notapor wearegonnadie » Vie, 04 Nov 2011 14:36

Otro componente de la EDDA mayor es el viaje de Skirnir, compañero y mensajero del Vanir Frey.

SKÍRNISFÖR
(Viaje de Skírnir)

Frey, hijo de Njörd, estaba sentado en el Hlidskjálf contemplando todos los mundos. Miró al Jötunheim y vio allí una hermosa doncella que salía de la cabaña de su padre e iba hacia su choza. Esto le llenó de ansiedad.
El sirviente de Frey se llamaba Skírnir. Njörd le pidió que hablara con Frey: Skadi dijo:

“Alzate, Skírnir, dile a mi hijo
que nos explique
con qué hombre está irritado
él, el muy sabio.”

“Mala respuesta podría esperar de vuestro hijo
si le pregunto
con qué hombre está irritado
él, el muy sabio.”

“Dime, oh, Frey, capitán de los dioses,
¿por qué estás tan solo
sentado en la sala, señor, todo el día?
eso quiero saber.”

Frey dijo:

“¿Por qué he de decirte, joven guerrero,
mi enorme dolor?
Pues brilla el sol día tras día
mas no sobre mi ansia.”

Skírnir dijo:

“No ha de ser tu ansia tan espantosa
que no la puedas decir:
en nuestra juventud fuimos siempre juntos,
nos podemos confiar.”

Frey dijo:

“En el hogar de Gymir vi una doncella
que ahora deseo;
brillaban sus brazos, e iluminaban
el cielo y el mar.”

“Deseo a la doncella más que cualquiera,
aunque sea joven:
ni Aesir ni Elfos, ninguno permite
que juntos estemos.”

Skírnir dijo:

“Dame el corcel que te lleva por la oscura,
cierta llama ondeante;
dame la espada que pelea ella sola
contra los gigantes.”
Frey dijo:

“Te daré el corcel, que te leve por la oscura,
cierta llama ondeante;
te daré la espada, que pelee ella sola
contra los gigantes.”

Skírnir dijo al caballo:

“Está oscuro fuera, hora es de marchar,
allende los montes oscuros
allende las gentes de Thyr;
legaremos los dos, o tal vez nos arrastre
el horrendo gigante.”

Skírnir cabalgó hacia el Jötunheim, y hasta el recinto de Gymir. Había allí unos perros furiosos, atados ante la puerta de la empalizada que rodeaba las salas de Gerd. Llevó el caballo hasta donde había un pastor sentado sobre un montón de piedras, y le dijo:

“Dime, pastor, sentado en las piedras,
que guardas los caminos,
¿cómo he de llegar hasta la joven doncella
pese a las perras de Gymir?”

El pastor dijo:

“¿Quieres morir, o estás ya muerto?
Pierde toda esperanza de hablar a la hija
divina de Gymir.”

Skírnir dijo:

“Más le cuadra el valor que no el llanto al dispuesto
a iniciar el viaje;
un cierto día será el fin de mi vida,
terminarán mis días.”

Gerd dijo:

“¿Qué es ese estruendo espantoso que ahora oigo sonar
junto a la casa?
Tiembla la tierra, se estremece todo
ante la casa de Gymir.”

Una sierva dijo:

“Hay un hombre fuera que ha descabalgado,
y deja pacer su animal.”

Gerd dijo:

“Dile que entre en nuestra sala,
que beba el antiguo hidromiel;
mas temo ahora que esté allí fuera
el matador de mi hermano.”
“¿Cuál eres de los Elfos, cuál eres de los Aesir
o de los sabios Vanir?
¿Por qué has venido de allende el fuego
buscando nuestra sala?”

Skírnir dijo:

“no soy un Elfo, no soy un Aesir
ni un sabio Vanir,
pero sí he venido de allende el fuego
buscando vuestra sala.”

“Once manzanas tengo, de oro,
son, Gerd, para ti,
para comprar tu amor, para que a Frey prometas
la vida en compañía.”

Gerd dijo:

“Once manzanas nunca he de aceptar
por el amor de un hombre,
ni por estar con Frey, mientras ambos vivamos,
en fiel compañía.”

Skírnir dijo:

“Te daré, pues, el anillo que ardió en la pira
junto al hijo de Odín;
ocho semejantes surgen de él
cada nueve noches.”

Gerd dijo:

“El anillo no acepto aunque ardiera en la pira
junto al hijo de Odín;
no nos falta el oro en casa de Gymir
para disfrutar los dos.”

Skírnir dijo:

“¿Ves esta espada, ornada, punzante,
que tengo en la mano?
La cabeza, del cuello te habré de arrancar
si no dices que sí.”

Gerd dijo:

“La amenaza nunca quiero tolerar
por el amor de un hombre;
pero yo pienso, si te topas con Gymir
sin rechazar la lucha, que habrá fiero combate.”




Skírnir dijo:

“¿Ves esta espada, ornada, punzante,
que tengo en la mano?
Será con su filo que mate al gigante,
tu padre habrá de morir.”

“Con la mágica vara te golpeo, te someto,
mujer, si me place;
a un lugar irá donde los hombres
jamás te vuelvan a ver.”

“En loma de las águilas te habrás de sentar,
y lejos de mundo al infierno mirarás;
te dará la comida más horror que a los hombres
la lustrosa serpiente.”

“¡Que te vuelva portento cuando salgas de ahí,
que Hrímnir te observe, que todo te mire!
Más famosa serás que el guardián de los dioses,
¡mira desde tus rejas!”

“¡Locura y llanto, impaciencia y tormento
agraven tus lágrimas!
Siéntate, aún te diré
de horribles desdichas
y de un doble dolor.”

“Te acosarán los demonios día tras día
en el Jötunheim;
en salas de trolls te arrastrarás día a día
sin ninguna esperanza,
toda esperanza perdida;
tu pago será el llanto en lugar del placer,
sufrirás con amargo dolor.”

“Vivirás con un troll de tres cabezas,
o quedarás sin marido;
la locura te atrape,
te domine el dolor;
sé como la zarza que se pisotea
tras la cosecha.”

“Al bosque fui, un árbol jugoso,
la varita busqué,
la varita encontré.”

“Irritado está Odín, y el mejor de los Aesir,
y te maldice Frey;
odiosa doncella, hacia ti se dirige
el rencor de los dioses.”




“Oigan los gigantes, oigan los trolls
los hijos de Suttung, los héroes divinos
cómo prohibido, cómo veto a la moza
el placer del varón,
el goce de varón.”

“Hrímgrímnir se llama el troll que te ha de poseer
abajo entre los muertos
¡que en las raíces del árbol te den los esclavos
orín de cabras para beber!
Más noble bebida nunca tendrás,
doncella, a tu gusto,
doncella, a mi gusto.”

“La runa thurs grabé y también otras tres:
maldad, impaciencia y furia también;
la borraré si quiero, como la grabé,
si lo quiero hacer.”

Gerd dijo:

“Salud, muchacho, toma cáliz espumeante,
lleno de antigua hidromiel.
Nunca pensé que pudiera un día llegar a amar
a un hijo de los Vanir.”

Skírnir dijo:

“Mi embajada quiero cumplirla bien,
antes de volver a casa:
¿Cuándo aceptarás al hijo de Njörd, vigoroso,
en la gran asamblea?”

Gerd dijo:

“Barri se llama, lo sabemos los dos,
una fronda apacible;
y tras nueve noches al hijo de Njörd
daré yo mi amor.”

Cabalgó entonces Skírnir de vuelta a casa. Frey salió y le habló, y preguntó que noticias traía:

“Dime, Skírnir, antes de que desmontes
y tus pies avances:
¿qué conseguiste allá en el Jötunheim,
para tu bien y el mío?”

Skírnir dijo:

“Barri se llama, lo sabemos los dos,
una fronda apacible;
y tras nueve noches al hijo de Njörd
dará Gerd su amor.”


Frey dijo:

“Una noche es larga, y más aún lo son dos,
¿cómo soportaré tres?
Parece a menudo un mes más corto que media noche
en tan horrible ansiedad.”
wearegonnadie
 
Mensajes: 144
Registrado: Jue, 24 Mar 2011 18:00

Re: Algo de ambientación histórica

Notapor wearegonnadie » Mar, 27 Dic 2011 21:00

BALDRSDRAUMAR - Los sueños de Baldr

Reunidos estaban Aesir y Aesirinas,
todos hablaban; discutían los dioses,
las nobles potencias, por qué tuvo Baldr
aquellos sueños de tan gran horror.

Alzóse Odín, padre de los dioses,
a lomos de Sleipnir coloca la silla:
cabalga hasta el Nifhel, encuentra allí un perro
saliendo del reino de la horrible Hel.

Su pecho estaba rojo de sangre,
aulló largo rato el gran hechicero;
sigue Odín la marcha, la tierra retumba,
y llega después a casa de Hel.

Odín cabalga a las puertas de oriente,
donde, él lo sabía, enterraron la völva;
usó sortilegios, recitó conjuros,
obligó a la muerta que habló cual cadáver:

“¿Cuál de los hombres, al que conozco,
ha venido a agobiar mi amargo viaje?
Me cubría la ventisca, me azotaba la lluvia,
me helaba la escarcha; muerta he estado.”

“Vegtham me llamo, y mi padre es Veltham,
háblame ahora, yo lo hago en la tierra,
¿de quién es el banco lleno todo de joyas,
de quién el asiento cubierto de oro?”

“Listo está para Balder ya el hidromiel,
la clara bebida, bajo un escudo;
ansiosos esperan todos los dioses;
obligada he hablado, ahora he de callar.”

“¡No calles, völva! Quiero aún preguntar,
hasta que todo se llegue a saber:
¿quién a Balder un día matará,
y al hijo de Odín la vida ha de robar?”

“Hödur lanzará al muy noble la tan famosa rama;
él, pues, a Balder un día matará
y al hijo de Odín la vid ha de robar.
Obligada he hablado, ahora he de callar.”

“¡No calles, völva! Quiero aún preguntar,
hasta que todo se llegue a saber:
¿quién, lleno de odio, en Hödur le vengará,
y al asesino de Balder llevará a la pira?”

“Allá en occidente Rind engendró a Váli,
apenas nacido, al hijo de Odín matará:
no lavará sus manos, ni peinará sus cabellos,
antes de llevar a la pira al enemigo de Balder.
Obligada he hablado, ahora he de callar.”

“¡No calles, völva! Quiero aún preguntar,
hasta que todo se llegue a saber:
¿quiénes son las doncellas que habrán de llorar
y sus mantos, del cuello hacia lo alto lanzarán?”

“Tú no eres Vegtham como yo legué a pensar,
sino eres Odín, el viejo gauta.”
“Tú no eres la völva, ni una sabia mujer,
sino que eres la madre de tres gigantes.”

“Vuelve a casa, Odín, glorioso,
y nunca más volverá hombre alguno a preguntarme,
hasta que esté libre Loki ya de los nudo
y llegue al final el gran Ragnarök.”
wearegonnadie
 
Mensajes: 144
Registrado: Jue, 24 Mar 2011 18:00

Re: Algo de ambientación histórica

Notapor funs_athal » Mié, 11 Ene 2012 22:42

he encontrado este blog por la red y me ha parecido bastante bueno. Hay 29 artículos sobre vikingos, y hablan de todo un poco, armas, vida,dioses,historia...ya me diréis que os parecen.
http://calderobruja.wordpress.com/category/vikingos/
El fiero turco en Lepanto,
en la tercera el francés,
y en todo el mar el ingles,
tuvieron de verme espanto.
Rey servido y patria honrada,
dirán mejor quien he sido,
por la cruz de mi apellido,
y por la cruz de mi espada.
Avatar de Usuario
funs_athal
 
Mensajes: 31
Registrado: Lun, 27 Dic 2010 07:55
Ubicación: Zaragoza

Re: Algo de ambientación histórica

Notapor Holocubierta » Jue, 12 Ene 2012 05:52

Buen aporte funs_athal.

¡¡Muchas gracias!!
Avatar de Usuario
Holocubierta
Ed. Holocubierta
 
Mensajes: 950
Registrado: Vie, 09 Jul 2010 16:43

Re: Algo de ambientación histórica

Notapor greywofl » Vie, 13 Ene 2012 00:08

yo tambien he encontrado bastante informacion sobre los vikingos y los paises nordicos,aki dejo un enlace
http://www.slideshare.net/Prest/mitologa-nrdica-historia-y-cronologa-arte-y-cultura-sociedad-y-economa-religin-256-pgs
greywofl
 
Mensajes: 3
Registrado: Sab, 31 Dic 2011 09:52


Volver a Yggdrasill

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados